24 feb. 2008

La Ruta del Sol

La ronda andaluza era el primer test para Igor en la presente temporada y le pedimos que fuera él quien nos contara cómo han transcurrido sus primeros días de competición en la, pasada por agua, "Ruta del Sol":
Hola a todos/as:
Casi no me ha dado tiempo a despedirme de la temporada pasada, la cual concluí en la Escalada a Montjuïc a finales de Octubre, y sin apenas un mes de descanso, en los primeros días de Diciembre ya estaba en marcha preparando esta temporada 2008.

Josu Larrazabal e Igor Antón charlando antes de iniciar uno de los entrenamientos en la concentración del equipo en Calpe.

Pasados los festejos navideños me puse “manos a la obra” con entrenamientos más largos, pero cómodos... compaginados con el gimnasio, y "sin darme cuenta" estaba concentrado con todo el equipo en Calpe (2 al 8 de Febrero) donde ya entrenamos duro. Unos días después debutaba en Vuelta a Andalucía.
La Ruta del Sol
El sábado 16 de Febrero llegamos a Málaga y pasamos, de un tiempo veraniego en Euskadi (algo inusual), a estar en medio de una galerna en la Costa del Sol. Nos instalamos en el Hotel Trip de Benalmádena, el mismo en el que nos habíamos hospedado dos años antes, entonces en chancletas haciendo tiempo en el chiringuito tomando unas coca-colas a la espera del inicio de la Vuelta a España 2006.
Volvamos al presente: Las tres primeras etapas de la vuelta andaluza estuvieron pasadas por agua y con bastante frío en algunos momentos, pero lo peor no era el tiempo... no, sino el estado de las carreteras, donde el firme resbaladizo produjo un sinfín de caídas de las que “por suerte me libré". En ocasiones la carretera era una auténtica pista de patinaje. En la segunda etapa me encontré verdaderamente bien, en los primeros 50 km se subieron cuatro puertos y quedamos 17 corredores en cabeza... con 120 km llanos por delante. Fuimos a relevos, nos entendíamos y yo iba comiendo, aunque quizá no lo necesario. Se sentía la tensión según la meta se acercaba. Llevábamos cuatro horas pedaleando a un fuerte ritmo y empezaba a sentir la falta de competición, forma, fondo..., y a falta de unos 14 ó 15 km, en unos ataques que se produjeron pensé en aflojar y llegar tranquilo. Lo más duro estaba por llegar, con la meta situada después de un ascenso durísimo de tres kilómetros, agarré tal pajarón que luego por la tarde merendé por tres y cené otro tanto. La buena noticia fue que Mikel Astarloza hizo segundo, casi gana la etapa y se colocó cuarto en la general.
En la tercera etapa comprobé que me había recuperado por completo y aguanté el ritmo del grupo en el último puerto. Un pequeño test de que voy por buen camino, y aunque todavía algo justito, voy mejor de lo esperado para la primera carrera.
Las dos últimas etapas se disputaron al sprint y, aunque el sol se hacía de rogar, por fin nos acompañó haciendo honor al nombre de la prueba. Etapas buenas para coger ritmo sin llegar a sufrir en exceso. En estas etapas “salí de punta en blanco”, no por el sol, sino por el maillot blanco de las metas volantes que lucí como segundo de esta clasificación debido a que el líder llevaba el de la montaña.
Ahora me toca descansar un poco, lo justo para seguir la preparación y seguir mejorando la forma de cara a la siguiente prueba: la París-Niza (9-16 de Marzo). Esto ya son palabras mayores y de un nivel impresionante.
Un inciso: En el 2005, año de mi debut, participé en la París-Niza siendo el primer corredor del Euskaltel-Euskadi en debutar en la UciProTour en la prólogo de París. Coincidí con un tal "Lance Armstrong" (fue la única ocasión, luego se retiró). Tengo un recuerdo de lo durísimo de aquella prueba tanto por el ritmo frenético al que se iba como por el frío helador y nieve. Me voy mentalizando para ello.
Salu2