25 jul. 2009

Reflexionando a las puertas de París



Por primera vez veo cerca París... y eso que nos encontramos a unos 800 km (mañana cogemos el TGV). Tengo para escribir una enciclopedia entera de anécdotas, momentos, circunstancias..., la verdad es que esta "aventura", en muchas ocasiones, se ha tratado de un sálvese quien pueda, reconozco que ésta ha sido una de las experiencias más duras e intensas sobre un biciclo. Me quedo con la experiencia de subir un Tourmalet abarrotado de ikurriñas, me quedo con todo lo que envuelve el Tour, el cruzar la línea de meta cada día, la ascensión a Vervier, el etapón de Astarloza donde fui partícipe, en alguna medida, en aquella fuga, me quedo también con los momentos con los compañeros tomando un chocolate en el único momento de relax de cada jornada..., pero el momento culminante lo he vivido al cruzar la meta del Mont Ventoux, y no por la subida en sí, no lo digo porque haya subido bien, lo digo porque significa dejar atrás mucho sufrimiento, muchos días fuera de casa, y significa también, que he acabado un Tour (esperando acabar la etapa de París). Sin duda, mañana cuando me acerque y entremos por las calles de París y vea la Torre Eiffel, seguro que se me pondrá la carne de gallina, por haber cumplido un sueño de pequeño, correr y acabar un Tour de France. Por fin tendré el carné de ciclista, ja ja ja.
Haciendo balance personal fluyen los recuerdos, cómo venía con unas expectativas que no he podido alcanzar, ¿quizá me equivoqué en la preparación?..., ¿quizá la tensión?..., ¿el llano?..., ¿la velocidad me ha pasado factura?..., complicado, pero pensándolo bien, creo que las tres caídas que he tenido han afectado mucho a mi rendimiento, todo ello y la lesión que tuve el pasado invierno..., que narices, que se trata del Tour y aquí están los mejores de cada equipo. No hay carrera fácil, ni las del barrio, pero ésta, os lo confirmo, es sin duda la más exigente de todas.
Con pena por haber perdido a Koldo, Txurru y Alan, el equipo se va contento por muchos motivos y el mayor, por la victoria de etapa.
Sin más, aunque me podría extender mucho más..., hasta la próxima tour. Hasta pronto.
Igor Antón, después de 3.500 km y más de 83 horas pedaleando.